Desmontamos los mitos más comunes sobre los efectos del sol en la vista

gafas de sol en la playa

Existen todavía algunas falsas creencias sobre los efectos que el sol produce en nuestra vista. Desmontamos los cinco mitos más extendidos sobre los peligros de los rayos UV en los ojos.

Como en todo, en la vista también existen una serie de falsos mitos que todos damos por ciertos sin comprobar su veracidad. Desde L´Òptica Barcelona hemos preparado esto post para desmontar los cinco mitos más extendidos sobre los efectos que el sol produce en nuestra vista. ¿Estáis listos?

1- Es suficiente utilizar un gorra para proteger la vista. Falso. El uso de un gorro o sombrero puede reducir los efectos de los rayos UV ,hasta en un factor de cuatro pero, para una protección segura es necesario utilizar gafas de sol homologadas con cristales de calidad óptica

2- La exposición al sol en las horas centrales es la peor para la vista. No es verdad, durante las horas centrales del día corremos el riesgo de que nuestra piel se queme porque el sol está en su punto más alto. Sin embargo, para la vista esta franja horaria no es la más peligrosa. Es en momento en el que el sol está más bajo, al amanecer y al atardecer, cuando nuestra vista sufre más ya que los rayos inciden de manera directa sobre los ojos

3- La protección de la sombrilla ya es suficiente. Mucha gente piensa que si los niños, o nosotros mismos, nos situamos debajo de la sombrilla estaremos exentos de los efectos del sol. La realidad es que debajo de la sombrilla se mantiene un 35% de la radiación solar, por lo que es posible que se produzca un efecto inverso y se acumule más radiación UV, tanto en los ojos como en la piel. Además, se debe tener en cuenta que la luz que nos llega a través el reflejo del mar o la arena es más peligrosa para nuestra vista.

4- Los ojos no tienen memoria. Al igual que sucede con la piel, el daño provocado por los rayos solares en nuestros ojos es acumulativo. Aunque no lo notemos, la radiación UV que recibe nuestra vista puede ser permanente ocasionando, en ocasiones, patologías crónicas como la pinguécula, el pterigium, las cataratas o la Degeneración Macular Asociada a la Edad.

5- No es necesario el uso de gafas de sol si está nublado. A pesar de la presencia de nubes la radiación solar siempre está presente, desde que amanece hasta que anochece, por lo que debemos utilizar igual protección solar para la piel y gafas de sol para la vista. Sólo la lluvia, las nubes bajas y la niebla reducen significativamente la exposición a la radiación UV.

Así que ya lo sabes, protege tus ojos con tus gafas de sol y evita daños en tu vista.

Esperamos haberos servido de ayuda, continuamos la próxima semana.

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